27 jul. 2009

FORO MEGAPROYECTOS, OPORTUNIDAD O AMENAZAS EN LA BAHIA DE JIQUILISCO.


LA BAHIA DE JIQUILISCO EN PELIGRO
Con el propósito de analizar los grandes proyectos que empresas trasnacionales han comenzado a ejecutar en la región de la Bahía de Jiquilisco, se realizó el foro "El Megaproyecto Turístico en la Bahía de Jiquilisco, Oportunidad o Amenaza", este 23 de julio, en el que participaron mas de 500 personas de las diferentes comunidades de la Bahía, del Bajo Lempa de Usulután y de la Zona Costa del sur y centro de Tierra Blanca. Esta iniciativa de las organizaciones y comunidades implicadas de la zona, la toma ACUDESBAL en el marco de los debates que se están dando con relación al fuerte interés que tienen empresas nacionales y trasnacionales de realizar la construcción de megaproyectos de desarrollo turístico.
En este grandioso evento participaron más de una decena de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, y su principal objetivo fue analizar si estos megaproyectos traen beneficios o perjuicios para el medio ambiente y para la población campesina y de pescadores que habitan en estos lugres.
Compartimos a continuación, el posicionamiento del encuentro, producto de las discusiones de las mesas de trabajo de todos los participantes.
"Nuestra vida está ligada a la vida del ecosistema, y, si se destruye, nos destruimos nosotros y nosotras. La Bahía de Jiquilisco es nuestro hogar”.
La Bahía de Jiquilisco es uno de los lugares más importantes del país por su gran diversidad ecológica, y ha sido declarada Sitio Ramsar y Reserva de la Biosfera. Además, alberga el bosque salado más extenso de la nación y es el ecosistema de 1,500 especies de flora y fauna.
Fatalmente, la codicia de empresas trasnacionales y de grandes empresarios nacionales ha dirigido la mirada hacia la Bahía de Jiquilisco, con clara intención de explotarla económicamente a través de la ejecución de un megaproyecto turístico.
Estos planes, se dan en el contexto de los Tratados de Libre Comercio (TLC), Acuerdos de Asociación (¿) y del Proyecto Mesoamérica, antes llamado Plan Puebla-Panamá. La ofensiva para implementar este megaproyecto ya comenzó con la ampliación de una carretera que cruza de Norte a Sur la Península de San Juan del Gozo sin consultar a la población afectada y sin tener la correspondiente aprobación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, viéndose afectadas familias que viven junto a la carretera y especies protegidas de árboles de la zona. Además familias acaudaladas ya se han adelantando a comprar inmensas extensiones de terreno, incluso de las mismas playas.
Lo peligroso de las actividades de estas empresas es la división que están causando en la población, formando organizaciones comunitarias paralelas e ilegitimas, desinformando y comprando voluntades mediante el financiamiento de pequeños proyectos sociales. Ahora cabe preguntarse ¿desde cuando los ricos se han preocupado por las necesidades de los pobres?, ya se sabe que el único interés de este pequeño grupo de acaudalados es generar más y más dinero para ellos, y en este momento lo que buscan es evitar cualquier oposición de las comunidades.
La oposición de las comunidades y organizaciones al megaproyecto turístico en la Bahía de Jiquilisco es porque amenaza nuestros recursos naturales: nuestra tierra, nuestra agua, el bosque, la biodiversidad y por consiguiente nuestras vidas y el futuro de nuestros hijos e hijas. Así mismo, pone en riesgo la tranquilidad social en las comunidades, destruye fuentes de empleo local, desaloja a familias campesinas, privan a la población de sus lugares de recreo, deteriorando aún más las condiciones de vida de la gente.
Ante este nuevo atropello, la población de la Bahía de Jiquilisco, del Bajo Lempa de Usulután y de la Zona Costa del centro y sur de Tierra Blanca está despierta, de pie y lista para defenderse, porque la historia les ha enseñado que sólo el pobre defiende al pobre. Y los pobres de estos lugares “estamos unidos, tenemos dignidad, tenemos fuerzas y coraje. Hemos luchado para estar aquí y seguiremos luchando para quedarnos. Vamos a dar la pelea jurídica y vamos a dar la pelea en las calles".
Por lo tanto, hacemos un urgente llamado al Presidente de la Nación, Mauricio Funes, al alcalde de Jiquilisco, David Barahona, al ministro de Medio Ambiente, Hermán Humberto Rosa Chávez, al ministro de Obras Públicas, Gerson Martínez y a los diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa, para que conozcan este serio problema y, desde sus respectivos ámbitos de competencia, detengan inmediatamente la ejecución del megaproyecto turístico de la Bahía de Jiquilisco.
Como habitantes de esta zona necesitamos fuentes de trabajo para el desarrollo de nuestras familias, siempre lo hemos hecho de manera alternativa con la biodiversidad. Un turismo alternativo elaborado desde las comunidades para buscar la autosostenibilidad, la seguridad integral de nuestras familias, el manejo adecuado de los recursos Ramsar y, de esta manera atender a turista nacionales e internacionales desde un enfoque de un turismo socio cultural.
ESTA TIERRA NO ESTA EN VENTA, HA SIDO COMPRADA CON SANGRE.
NO A LA CODICIA DE EMPRESAS TRASNACIONALES,
NO AL MEGAPROYECTO TURISTICO EN LA BAHIA DE JIQUILISCO.
AQUÍ NO PASARAN.


Dado en el Bajo Lempa, a los 23 días del mes de julio de 2009.

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